Eres lo que lees, vamos a ello.
No pensaba, es más, me negaba a escribir sobre este tema.
Como primer destaque, aún cuando el trabajo de investigación solicitado apunta fundamentalmente a nuevos materiales, tecnologías y medios de comunicación, el título del premio continúa empleando la perimida fórmula de Artes Plásticas cuando lo adecuado sería que se refiera a ello como Artes Visuales.
Retornemos entonces al perro y a esta frase del Premio Telefónica " El presente PREMIO tiene como objetivo estimular las investigaciones en torno al empleo de las nuevas tecnologías y medios de comunicación desde los años sesenta hasta la actualidad, en sus diferentes formatos, soportes y nuevos y variados recursos tecnológicos. Esto es, desde la tecnología misma pero también desde otros lugares de reflexión en tanto en un mundo sujeto a permanentes cambios los marcos de pensamiento empleados históricamente para el abordaje tradicional de la obra de arte, resultan poco aptos a tal fin"
A pesar que se hable y se presenten tesis sobre los nuevos materiales y lenguajes desde 1960 a la fecha, muy poco es lo nuevo. La subversión formal y material que estalló en la década del 50/60 dejó poco espacio de desarrollo salvo para la incorporación de los medios digitales y audiovisuales hoy tan en boga. El famoso extravío del límite trasciende lo meramente formal y agotados los posibles recursos visuales, nos encontramos hoy ante la ruptura del límite ético, que no hace más que reflejar en la creación artística la misma realidad que enfrentamos a diario.
Dice por allí alguno de esos libros insoslayables de nuestros tiempos de estudiantes que lo que en la ética se diferencia como bueno y malo, en la estética se traduce como lo bello y lo desagradable. A todas luces esta visión ha dejado de traducir el hacer contemporáneo, en el cual el concepto de belleza no se encuentra "per se" asociado a la obra.
Este arte que nos ocupa hoy, apela a una tendencia globalizada de la cual nosotros, latinoamericanos casi desidentificados, no podemos abstraernos. El retrato de la marginalidad se ha constituido en una de las piezas fundamentales del discurso del arte latinoamericano. Producido por artistas que no son marginales, será adquirido por coleccionistas menos marginales aún. Estos coleccionistas convivirán entonces con una realidad estetizada de lo que ningún estómago es capaz de tolerar si no ha sido "objetizada" a partir de la visión del arte. Modo hipócrita de ser parte de la decadencia sin serlo, un "yo me preocupo, mirá que barbaridad", turismo voyeur de la pobreza socialmente admitido y en boga entre quienes "crean tendencia". Y destaco lo de la tendencia, por que no nos engañemos, el común de los mortales desea tener colgado en la pared de su casa una naturaleza muerta o un paisaje portuario, y no la foto de la masacre de Afganistán más reciente.
Y volvemos al perro entonces.
La muestra de Habacuc se titula. "Eres lo que lees". Estas eran las palabras que, confeccionadas en comida para perro se encontraban escritas sobre la pared de la galería. La instalación consistía en un cacharro con agua, estas palabras y el perro, recogido horas antes de las calles y bautizado Natividad. El nombre no fue tomado al azar, sino que se debe a Natividad Canda, inmigrante nicaragüense en Costa Rica, muerto a dentelladas por dos rotweiller cuando intentaba introducirse en una propiedad con intención de robo. El ataque de los perros que le produjeron 200 heridas fue filmado completo por las cámaras de seguridad y reproducido en video o fotos en los medios mundiales. Natividad murió en el hospital y su muerte dio pie a una oleada de comentarios y a un pedido de explicaciones por parte de Nicaragua al gobierno costarricense. En diciembre del 2007 la justicia de Costa Rica informó que serían enjuiciadas los guardias de seguridad y policías que presenciaron el ataque de los perros sin impedirlo.
Por qué Vargas elige a Natividad? Por qué igual que al perro, nadie "vio" a Natividad hasta el momento cruel de su muerte o su tortura. Solo fue "objetivado" cuando se transformó en video, en noticia periodística y en conflicto internacional.
Y el perro?
Eres lo que lees dice Habacuc. Habacuc expone un perro al que mantiene atado a una cuerda y "dice" que lo dejará morir. Lo sostiene en medios periodísticos y frente a quien quiera oírlo. Mientras tanto, apoyado por sus amigos crea vía Internet una cadena de opinión en la que "desenmascara" el salvajismo de la muestra, la crueldad con el perro y desata de este modo una corriente de opinión a favor o en contra del hecho. Mientras tanto, nadie ha visto morir al perro, lo único que se sabe es que Habacuc ha dicho que lo matará de hambre y que prohíbe se lo alimente durante la muestra. Y el público? El público asiste y acata la orden. Van a ver morir un perro, van a criticar el salvajismo, pero nadie se opone a ello, nadie corta la cuerda, nadie acude a la fuerza pública para interrumpir la muestra. Todos contemplan, todos critican, nadie hace nada. Habacuc dice, mientras el perro era un perro de la calle nadie lo miraba, ahora todos hablan del pobre perro. Igual que lo sucedido con Natividad Canda, el personal de seguridad y la policía contemplaron como los perros herían de muerte al nicaragüense.
Luego la galería emitió un comunicado en el cual explica que el perro no murió de hambre en la galería. Que era alimentado y que mientras no se hallaba en exhibición correteaba en un patio del local, y que finalmente escapó.
Pregunto, si Habacuc hubiera expuesto dibujos de perros moribundos realizados con la maestría de un Leonardo, alguien estaría hablando de ello? Habacuc apela a los medios más novedosos de difusión, blogs, mails, youtube para mostrarnos que "somos lo que leemos" y que pocos son los que trascienden el nivel del titular de la noticia.
Luego, cientos de gringos que se preocupan por el salvataje de las ballenas salen a postear contra Vargas y a solicitar se lo excluya de la Bienal. Personalmente y a riesgo de recibir cientos de críticas, creo que lo de Vargas se constituye en uno de los paradigmas de los nuevos medios.
Y acoto que en América latina tenemos crímenes de lesa humanidad mucho más graves que un perro atado a una cuerda durante tres horas.
"Eres lo que lees". Tal como dice Dimo, existen otros ámbitos para la denuncia. Pero también reflexiono y digo que la acción de Vargas pone en severa tela de juicio la conducta de la sociedad.




